No es que estuviese cansado de viajar, pero si de estar continuamente trasladandome de un lugar a otro, programando el proximo destino, las conexiones, buscando alojamiento... Todas las personas que he conocido que llevaban mucho tiempo viajando (1 año o mas), al explicarme su recorrido, siempre mencionaban que se habian estado una larga temporada en un lugar que les habia gustado.
Sinceramente creo que podria haber estado mucho tiempo en Chiang Mai. Y eso que, de entrada, tampoco me resulto nada del otro mundo (quizas fuese la resaca de Luang Prabang), pero es una ciudad con multitud de posibilidades: tiene zonas alrededor excelentes para trekking, rafting, o una escapadilla de fin de semana; es una meca para todo lo relacionado con los masajes, yoga, meditacion, etc; es una ciudad mediana-grande pero callejeando un poco encuentras rincones que parece un pueblo; tiene una gran variedad de bares y restaurantes, y, sobre todo, es una ciudad muy cosmopolita, ya que hay muchisimos extranjeros residiendo permanentemente aqui (por algo sera).
Ahh, y tambien, es buenisima para las compras. Ademas del mercado diario del Night Bazar, cada domingo montan un mercado en la que tienes una infinidad de productos de artesania alucinantes, puedes comer en los puestecillos comida rica y baratisima (yo estaba abonado en uno de sushis a 10 cms de euro) o darte un masaje de pies en las butacas que instalan.
Mi dia en Chiang Mai consistia basicamente en ir al curso de 9.00 a 17.00. Cuando terminaba, cogia la bici y exploraba una parte de la ciudad, buscaba un buen sitio para comer y leer mi libro, me conectaba un ratito, estudiaba algo o casi nada...y punto. Aun asi he disfrutado mucho la estancia aqui.
El curso, en si, me ha encantado. He aprendido muchisimo...con suerte, alguno de vosotros lo comprobareis ;-D. Por otro nos lo pasamos muy bien en clase, ya que el grupo era bastante apañado y variado...en cuanto a nacionalidades...y personalidades.
Entre los personajes destacaria a Adrian, un frances que antes de entrar a clase se tiraba media hora sentado delante del trafico de una avenida cercana porque, segun el, "para ver como vivian los tailandeses" ¿?... Ademas estuvo las dos semanas comiendo y cenando en el mismo restaurante...Es con el que mas contacto he tenido y aunque un poquito raro, era buena gente. Con el me fui una noche a ver un combate de Muay Thai.
Pero si alguna persona se llevaba la palma en singularidad, esa era Dot, la profesora. Era muuuuuy relajada, siempre estaba sonriendo y contando chistes que nadie entendia (pero ella se partia)...vamos la tipica persona que parece que siempre va fumada.
Una de las tardes Dot nos llevo a Adrian y a mi a un mercado. Fue alucinante. Se puso en plan madre y, ademas de explicarnos que eran todas las cosas raras que se pueden ver en un mercado asiatico, NOS LAS HIZO PROBAR. Gracias a ella descubri el arroz en caña de bambu...algo por lo que tengo que volver a Asia pronto...rico, rico.
Los fines de semana los dedique a explorar los alrededores en moto. El primer finde, fui solo, y visite un templo que esta en la cima de una montaña y en la que pase un frio bestial (lloviendo, bastante rasca y yo en pantalones cortos), asi como un lago con cabañitas en la orilla para comer, relajarse o pescar...
El segundo fin de semana me acompaño Carolina, estudiante avanzada de mi escuela de masaje, enamorada de Chiang Mai, muy buena gente y que me cayo muy bien. Estuvimos en una zona de aguas termales que no nos gusto demasiado, y en una maravillosa y frondosa zona de montaña, llena de casas de madera (por momento parecia que estabas en los Pirineos) y con algunos restaurantes-hoteles idilicos. Paramos en uno de ellos, las habitaciones eran una pasada y el jardin parecia un trozo de paraiso...ideal para tener una parejita y tirarte alli unos dias romanticos, je je je...pero como no era el caso :-( decidi dejarlo para cuando volviese en otra ocasion.
Tambien fuimos a cenar a una Barbacoa Coreana...donde nos pusimos "puos" por 2 euros.
Fue ella la que me recomendo ir a darme un masaje con Mr. Nam, un ciego, con fama de dar buenos pero DUROS masajes tailandenses. Podría definir la experiencia como "masoquismo extremo". No creia que mi cuerpo pudiese crujir de esa forma... Me hizo dos estiramientos de cuello que incluso grite. Pero reconozco que te deja el cuerpo de escandalo.
La anecdota fue que me dijo que "tenia una nariz maravillosa" (estos ciegos si que entienden de belleza, id tomando nota ;-D )...aunque finalmente creo que me estaba tirando los tejos, porque al explicarle que sabia dar masaje con aceite, me invito a su casa a que le diera un uno... Era asi de amable?...o acaso queria seguir crujiendome? No lo comprobe, je je je.
Cerca de mi hostal, habia un bar donde todas las noches tocaban grupos reggae...los que me conoceis sabeis que a esas cosas no puedo resistirme y TUVE que ir algunas noches...en la foto me veis con mis colegas universatarios tailandeses (bastante graciosos) que estaban alli abonados...
CELEBRACION POR TODO LO ALTO DE MI DIPLOMA DE MASAJE TAILANDES
No pensaba que fuese tan divertido, solo por ver como jaleaban los que apostaban en los combates, ya valia la pena. Hubo algunos combates buenos, sin embargo lo que mas me gusto fue la musiquilla que ponian...(pincha video)
Y, sobre todo, el calentamiento de los luchadores...eso si que era la bomba de divertido
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