Es una poblacion mediana con casas de 2 plantas en su mayoria de madera, salpicada de multitud de templos, rodeada por dos rios y tan plenamente integrada en su entorno natural, que cuando llegas en barco la vegetacion que la rodea apenas te deja ver la ciudad. El centro historico tiene poquisimo trafico y es perfecto para ser recorrido en bicicleta, ya que, exceptuando algun que otro baden, no existe ningun desnivel apreciable.
Obviamente tener tantos templos implica multitud de monjes budistas, que le da al lugar un toque mas peculiar y pintoresco si cabe. A veces la masificacion es evidente....je je je.
Cada noche montan un mercado de artesania en el que mi hermana (y la mayoria del genero femenino) podria sufrir un ataque consumista compulsivo de grado maximo. Tambien instalan en una pequena calle aledana una enorme cantidad de puestos de comida, con las extranas especialidades locales, carnes y pescados a la brasa, y por supuesto cerveza fresquita fresquita... Como las mesas son comunales, el lugar es perfecto para conocer y hablar con los lugarenos y los viajeros de todos los rincones del mundo.
Para relajarse y/o tomar tentempies existen algunos bares realmente alucinantes, en plan "chill out", con jardines tropicales y/o en la ribera del rio que, me temo, nunca veremos en Estepona.
Puedo decir que, a no ser que Chiang Mai o Pai, me sorprendan brutalmente, es la ciudad mas bonita, comoda y agradable que he visitado.
Simplemente recorrerla tranquilamente en bicicleta es una gozada...constantemente viendo templos, alguna casa en la que sonarias vivir y parando en alguno de los multiples barecillos, restaurantes o puestos de comida para hacer un repostaje.
Uno de los dias que estuve alli me acerque a una zona de cascadas que estaba a 25 kms para darme un refrescon, porque a medio dia el calor era un poco asfixiante. Aunque un poco turistico, el sitio era...uhmmm bueno, ved las fotos ;-D
En una de las pozas habia colgada una cuerda para que la gente se tirara en plan tarzan. Como no, di, junto a un ingles que conoci en el camino, todo un espectaculo...de espaldazos intentando hacer mortales hacia atras...
Tambien le pague a un tio para que me diera una paliza en forma de masaje. Tras semejante experiencia masoquista tuve que acostarme directamente. El masaje laosiano es totalmente diferente al tailandes, y es base de presiones dolorosas en determinados puntos...a pesar de esto me gusto...definitivamente el vicio me puede.
El mismo dia antes de coger el bus nocturno de vuelta a Tailandia, para llegar lo mas reventado posible y poder dormir en el mismo, decidi bajar parte del rio en kayak. Eran kayak de dos plazas y la parte de rapidos del rio fue muy divertida...la de estar remando durante mas de 3 horas no tanta, pero consegui mi objetivo de casi desmayarme en el bus.
Durante el descenso, paramos en una pequena playa que, como no, estaba ocupada por decenas de ninos banandose en el rio. Aqui teneis algunas fotos de los personajillos.
Los ninos nos brindaron toda una exhibicion de acrobacias de arbol y de formas de tirarse al rio .
Las ninas, bastante mas timidas, con sus tecnicas de jugar al elastico.
Las mas pequenas, como la de la foto, exhibian sus mascotas (saltamontes gigante con las patas arrancadas).
No hay comentarios:
Publicar un comentario