domingo, 15 de noviembre de 2009

NONG KHIAW y EL DESCENSO DEL RIO

Con la experiencia que tuve con el bus local, esta vez elegi una "mini van" para ir al pueblo ribereno de Nong Khiaw. Sin embargo, la carretera, mitad asfalto-mitad tierra, era igualmente infernal independientemente del vehiculo.
Para llegar al pueblo en cuestion, ademas de las 6 horas de la minivan, tuve que coger un tuk-tuk (o sandwichera como la llaman aqui). Coger cualquier vehiculo cuyo precio no esta estandarizado, supone una negociacion, a veces, como esta, dura. Como es natural, siempre se intenta hacer negocio con el turista...esto es igual en todos lados. Si no tienes muchas ganas de historias, pues regateas un poco, pagas el sobreprecio (que para nosotros es una ruina) y todo es mas fluido...pero a veces uno se levanta guerrillero, con energia y sin prisas, je je je.
Tras un duelo al sol con el conductor, a base de ofertas y contraofertas, amagos mutuos de plantarse...la negociacion quedo en "stand by",y los dos cabezones esperando que el otro claudicara por aburrimiento..., menos mal que paro otro tuk tuk y me llevo por un precio razonable, si no alli me quedo.
Finalmente fue otra paliza de viaje, 8 horas, pero valio la pena. Se trataba de un pueblo minisculo, atravesado por un enorme rio.
Me pille un bungalow de cana (o sea del mismo material que construyen sus casas) muy basico pero con unas vistas al rio que lo compensaba todo.


Con una mountain bike "mu pofezional" hice un tour muy interesante por los alrededores. Visite una cueva historica (donde se refugiaba la poblacion durante los bombardeos de la ultima guerra).
Eche un rato con unos chavalillos de "fut-voley", que es un deporte muy popular en todo el sudeste asiatico y tambien una larga ruta por un sendero-carril paralelo al rio que atravesaba 2 aldeas de comunidades etnicas...aunque acabe tan reventado que tuve que echar pie a tierra en las ultimas cuestas...con lo que yo era en la bicicleta :-(.
Tanto el dia anterior como este coincidi en varias ocasiones con francesas muy hippies (si, si, con muchos pelos, un equipaje basico, limitando los gastos al maximo y que iban andando descalzas a todos lados) pero muy simpaticas e interesantes. Llevaban viajando mas de un ano, y no sabian hasta cuando seguirian. Al final de la tarde me las encontre con un americano mayorcete (y un poco extrano) y una belga tocando la guitarra y me uni al grupo. Acabamos cenando en un indio (todavia me pregunto como habia un restaurante indio en ese pueblecito).
Al dia siguiente hice el trayecto a Luang Prabang bajando a traves del rio en un barquito de madera enano.
Las 3 primeras horas fueron alucinantes, el curso del rio discurria entre montanas y una selva bastante densa. Frente a cada aldeilla, siempre habia un monton de ninos banandose o en canoillas, que nos saludaban emocionados.
Me quede alucinado con dos rastas que estaban bajando el rio tan felices con una embarcacion "home-made"a base de ramas de bambu...aunque despues vi a algunos lugarenos con artefactos parecidos.
A partir de la 4 hora ya no sabia como sentarme...y ademas empezamos a tener algunos problemas tecnicos. En primer lugar nos hicieron bajar y andar un trecho largo (totalmente enganados con la excusa de visitar una aldeilla) porque ese tramo del rio era muy poco profundo.
Conforme nos acercabamos al destino, la profundidad cada vez era menor (principio de la estacion seca) y constantemente el barco iba rozando con el fondo. Encima pusieron un jovencito frances que se sentaba al final a...ACHICAR AGUA. La situacion era un poco surrealista. Para completar el cuadro, se estaba haciendo de noche...y aquello de luces...na de na.
Finalmente, in extremis, llegamos a Luang Prabang.
TIPICA CASA RURAL DE LAOS


Al igual que en toda la region, el picante predomina en las comidas, asi que si no eres un apasionado del mismo, debes preguntar antes de pedir. A lo largo de la carretera, en todos los pueblos puedes ver como secan el chile.





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